carta a p


Muchos años pasamos entre peleas, discusiones, gritos, llanto

muchas veces me hiciste llorar y muchas veces te hice llorar en silencio

llegue a un punto en el que deje de tenerte miedo y comence a sentir lástima

Fuiste un padre que muchas veces nos hizo blanco de burlas, nos humilló y desprecio.

Mas a nosotras tus hijas, por ser mujeres, era lo que menos querías, te molestaba demasiado el hecho de tener 4 hijas y solo un hijo

Nunca nos quisiste por ser mujeres, y nos lo dijiste muchas veces. Fuimos tus esclavos y sirvientes, nunca nos dejaste descansar, los días que no había clases o fines de semana, no nos recibías con buenos días, no había un desayuno feliz, lo primero que hacías desde las 6 de la mañana era levantarnos con música fuerte, llamarnos flojos y mandarnos a limpiar, todo limpio, todo perfecto, pero nunca lo suficientemente bien para ti. Y no comíamos hasta que todo estuviera limpio. Las fiestas de cumpleaños siempre terminaban en discusiones y miedo, porque todo lo querías perfecto, porque éramos inútiles, porque no sabíamos hacer nada bien. Las fiestas dejaban de ser un momento que amaramos.

Cuando por fin pude comenzar a cuidar mi sonrisa, algo que me acomplejo por muchos años,  y cuando comencé a ganarme mi propio dinero y por fin comprar mandado abundante, mucha fruta, mucha carne, muchos vegetales, todo lo que siempre quise comer, tus palabras menospreciando mi autocuidado nunca faltaron, entonces. Muchas veces me costo disfrutar de mis alimentos, muchas veces tuve y tengo momentos de ansiedad al sentir un poco de hambre, mi cuerpo se pone muy mal. Muchas veces senti que solo mereia un cacho de las cosas.

Cuando retome la prepa y me hacias sentir que nunca la iba a terminar, cuando entre a la universidad y lejos de felicitarme y recibir apoyo, solo vi barreras, sentia que poder superarme y crecer no era algo hecho para mi. 

nunca estabas satisfecho con nada de lo que haciamos, todo lo que haciamos estaba mal, todo lo que hacemos esta mal, somos tontos, no sabemos ser ambiciosos y no vamos a llegar a ningun lado. Eso es lo que siempre dices.

Te volviste un disco rayado y nos cansamos de escucharte, tu seguias repitiendo lo mismo pero ya nadie te escuchaba, ya nadie estaba por encima de ti. Y tu insistias e insistias, lo gritabas, pero perdiste voz

Por muchos años deseé que me acompañaras, un abrazo, consuelo, escuchar cuando mas confundida estaba, pero solo hubo mas rechazo. Cuando mas temí por mi vida preferí callar y aguantarlo, porque te tenía mas miedo a ti, quien vivía en casa, que los peligros del exterior.

Tuviste otra hija, con otra persona, y siento que esta niña va a vivir lo mismo que nosotros como tus hujos vivimos, hoy vives lejos de ella y apenas la vez, solo espero que en su mamá pueda encontrar fortaleza.

Hoy te veo y me da tristeza como te encuentras, realmente no me gustaría decir que me da satisfacción o que te lo mereces, muchas veces he deseado que fuera distinto.

Es feo ver que sigues huyendo de las situaciones, que no las enfrentas, y que eso te esta enfermando, ver como pierdes el control de ti mismo y que no sabes a donde mas correr.

No te odio, creo que eso me quedo claro hace mucho tiempo.  Tal vez si hubo una epoca en la que te odie, pero era demasiado cansado, demasiado agotador, demasiado agresivo. No ganaba nada con odiarte. Creo mas bien, que odio al papa que nunca existio para mi. Al papa que nunca tuve oportunidad de ver. A un papa presente.

Nunca ha salido de tu un estoy orgulloso, o no creo recordarlo. Lo que siempre escuche fueron comparaciones. "otros son mas inteligentes que tu, ellos han logrado mas que tu, ellos tienen estas cualidades y ustedes no, son unos fracasados". Tus palabras por mucho que intentara luchar en contra, tuvieron un impacto muy fuerte en mi vida, no tienes idea de cuanto miedo me ha dado aceptar las cosas buenas en mi vida, cuantas oportunidades dejar pasar por no sentirme suficiente, ataques de panico, no poder hablar, compararme constantemente con otros y buscar profundamente aceptacion de otros. Decidi reprimir mis sentimientos, negar las cosas que me disgustaban, callarme, evitar conflictos, por miedo a dejar de agradarle a la gente. Siempre fui cobarde. 

Cuando alguien me hace un halago o cumplido no puedo dejar de pensar que es mentira, no puedo creerles, no puedo confiar en ellos y me duele mucho, solo puedo pensar en tus palabras. Solo puedo pensar en menos preciarme, así como fuiste conmigo. Y estoy luchando mucho con eso, porque se que no puedo vivir así, que no es sano y se que merezco mas.

Me molesto que, cuando era niña y estaba en un equipo de futbol, cuando nos tocó jugar por primera vez no podias de dejar de quejarte y quejarte y al final terminaste apopyando al equipo contrario, quienes eran mucho mayores que nosotras y con mayor experiencia.

C


 







,


Comentarios

Entradas más populares de este blog

adiós marzo

MEDIO MES